Joaquín Sabina, Quien más, quien menos

Quien más... quien menos

(Hoy) tengo la impresión que no haya mejor forma para acercarse a la literatura española contemporánea que a través de un no literato. Mejor dicho: de un no oficialmente laureado por la literatura, que a través de su música y palabras ha hecho soñar a varias generaciones de hispanoparlantes.    

La poesía española contemporánea ha producido obras de mayor envergadura que las de Sabina. El cual, no obstante, no deja de ser, en sus mejores momentos, un pícaro animado por interesantes intuiciones, espíritu rockero, y afición (que personalmente comparto) con México, la canción ranchera y Chavela Vargas. Para no equivocarnos, quisiera dejar en claro que para mi los textos musicales pueden ser considerados válidos desde un punto de vista literario solo si sobreviven a la ausencia de la música a que nativamente los acompaña.

Razón por la cual, si me permitís una puntualización, no comparto la decisión de la academia sueca de otorgar, el año pasado, el Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan. Es más: la explicación que alegó la academia al conceder el prestigioso premio tampoco parece hacer referencia al valor literario, al decir: «por haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición americana de la canción». Lo cual es cuando menos posible, pero, precisamente, caracteriza al arte del cantautor como algo innovativo desde el punto de vista musical, e indiferente para el mundo literario.

Volviendo a lo nuestro, os propongo escuchar a Joaquín Sabina. Quien más, quién menos es una de las canciones cuyo texto tiene, para mi, cierto valor literario; aunque, francamente, de por sí bastante limitado. Sin embargo, la música y la voz del cantante llenan todos los vacíos, ayudándonos a abrir ese abanico de atmósferas y matices que esperamos encontrar en la mejor poesía. El conjunto, en fin, es una pequeña joya. No por eso le otorgaría el Nobel a Sabina... aunque quizás lo merezca más que Dylan.

Stéfano Pérez Tonella, 27 11 2017

Quien más, quien menos

Letra de Joaquín Sabina; música de Joaquín Sabina y Leiva
Disco: Lo niego todo


Joaquín Sabina

Quien más, quien menos
tiró una vez la casa por la ventana,
se tatuó en las sienes una diana
probó un veneno.

Quien más, quien menos
se ha tomado a sí mismo como rehén
y tiene una conciencia todoterreno
del mal y el bien.

Pero yo fui más lejos,
metí un palo en la rueda de la fortuna
bajé al sótano en busca de un mal consejo,
usé tus puñaladas como vacuna.

Ni un paso atrás,
mi espada de Damocles era afilada,
cortaba en dos mitades la madrugada,
un pié en el tango y otro en el ojalá

Quien más, quien menos
pagó caras quinientas noches baratas
y cambió a la familia por dos mulatas
de culo obsceno.

Quien más, quien menos
se agarró a un clavo ardiendo por no caer
acribillado a besos como un John Lennon
de Lavapiés.*

Pero yo fui más lejos,
le adiviné las cartas al adivino
aposté contra mí por no hacerme viejo
en la ruleta rusa de los casinos.

Ni un paso atrás,
mi espada de Damocles era afilada,
cortaba en dos mitades la madrugada,
un pie en la rumba y otro en el nunca más.

Pero yo fui más lejos,
me dio por confundir el cuándo y el dónde
me disfracé de sabio frente al espejo
busqué dentro del alma lo que se esconde.

Ni un paso atrás,
la espada de Damocles era afilada,
cortaba en dos mitades la madrugada,
un pié en el mambo y otro en el más allá.

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* Lavapiés es un antiguo barrio del centro de Madrid.